 |
 |
 |
 |
 |
 |
| |
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
 | Entrevista Dr. César Alarcón, Jorge Ortiz, Teleamazonas |  | Entrevista Dr. César Alarcón, TV Satelital, parte 2 |  | Entrevista Dr. César Alarcón, TV Satelital, parte 1 |  | Entrevista Dr. César Alarcón, RTS |  | Entrevista Dr. César Alarcón, Angel Córdoba, Programa Focus Parte 1 |  | Dr. Cesar Alarcon visita la ciudad de Guaranda, provincia de Bolívar |
 |
Entrevista Radio Canela |
 |
Entrevista Radio Latina |
 |
Entrevista Radio Visión |
 |
Entrevista Radio Sonorama |
|
|





|
|
EL EMPRENDEDOR Y EL RIESGO
Emprender es asumir el desafío de alcanzar un objetivo, eso implica enfrentar obstáculos, vencer dificultades, superar limitaciones, y desde luego, correr riesgos, porque nada en la vida está exento de peligros y amenazas.
Esto pone a prueba el coraje del emprendedor para avanzar hacia su objetivo con vigor y valentía o caer derrotado por el miedo y renunciar a su propósito.
El temor es el peor enemigo del emprendedor. Los pusilánimes siempre están dispuestos a desertar ante cualquier indicio de peligro y abandonar el campo de batalla frente a la primera escaramuza. Su falta de convicción y fe, fácilmente les arrastra por la pendiente de la duda. Prefieren rendirse y someterse, en lugar de luchar y arremeter con decisión.
El miedo es una aprehensión interior que consume energías y confunde al ser humano. Cierto que en el camino del emprendedor suelen presentarse grandes dificultades y espantosos obstáculos, pero si a ellos se agrega el miedo, todo está perdido, porque el temeroso se siente perturbado y acosado, no puede analizar serenamente las circunstancias y peor articular una estrategia adecuada para enfrentar las situaciones. Con el temor llega la desesperación y el pánico. El miedo paraliza y debilita, resquebraja la unidad de los equipos y desmoraliza a sus miembros.
Una de las armas psicológicas más utilizada en la guerra a lo largo de la historia humana, ha sido precisamente infundir miedo en el adversario, porque sus efectos son devastadores. Más poderosa que la fuerza de un ejército es el temor que puede generar, porque un adversario atemorizado siempre está presto a correr en desbandada.
El miedo al fracaso divide a los seres humanos en dos grupos profundamente diferenciados, por un lado los valientes emprendedores que se ponen a la cabeza y asumen el liderazgo sin atemorizarse, y por el otro, quienes dejándose vencer del miedo, ceden sus puestos y prefieren cobijarse bajo la protección de los intrépidos.
El auténtico emprendedor, a la vez que forja su templanza para vencer a sus enemigos internos, cultiva su fortaleza para dominar el miedo y avanzar impertérrito a la conquista de su objetivo. En toda empresa humana el fracaso siempre es una amenaza latente, porque nada ni nadie puede creerse absolutamente seguro, pues, todo cambia en la vida, lo que hoy está bien, mañana puede estar mal y viceversa. El emprendimiento es una lucha incesante por alcanzar un propósito, si se deja de trabajar, el descalabro acecha y todo lo ganado puede perderse. Pero el mayor peligro ante los problemas no radica en las dificultades que ellos entrañan, sino en el miedo a enfrentarles.
Cuando el emprendedor domina el miedo, adquiere seguridad y confianza en sí mismo, potencia su talento y vigoriza su energía. El emprendedor que vence al temor, aún frente al desastre y en medio de la más adversa lucha, es capaz de mantenerse sereno para analizar objetivamente la situación, reestructurar sus planes y desplegar nuevas acciones hasta convertir a la derrota en victoria.
El riesgo, en lugar de amilanar, incentiva al emprendedor, pero es preciso conocerlo y dimensionarlo para asumirlo con "razón, ventaja y límite". La audacia es una cualidad indispensable en el emprendedor, pero cuando ella se desborda pasa a convertirse en temeridad y amenaza. El emprendimiento no es una descabellada ocurrencia ni una ciega aventura que se lleva a cabo con la misma superficial ligereza de un juego de azar. El emprendedor, conciente de sus posibilidades y fuerzas, asume riesgos calculados, y se lanza con todo a la acción, siempre animado con la firme determinación de triunfar.
Volver a artículos
|